La órbita es el espacio donde habita el ojo. Es la cavidad ósea que protege el globo ocular y además contiene todas las estructuras necesarias para su funcionamiento como son: los nervios, los vasos sanguíneos, la grasa, los músculos. Cualquier alteración en una de estas estructuras puede producir perdida o disminución de la visión, cambios en la apariencia y también en la función de los músculos y del globo ocular.
La cirugía de órbita, es una de las más complejas dentro de la plástica ocular, debido a que es un espacio anatómico muy pequeño y además muy importante por las estructuras que esta contiene.
¿Cuándo se necesita una cirugía de órbita?
Existen múltiples causas que puedan necesitar cirugía de órbita. Algunas de estas situaciones son:
- Enfermedades sistémicas como la enfermedad tiroidea, especialmente el hipertiroidismo que produce Orbitopatía Tiroidea. En la cual los parpados se abren y los ojos protruyen, también puede generar estrabismo.
- Inflamación orbitaria, la cual puede o no estar relacionada con enfermedades sistémicas como la artritis reumatoide, el lupus, la sarcoidosis, el síndrome de Sjogren, entre otras, esta inflamación puede hacer que se necesite una biopsia para hacer el diagnóstico.
- Tumores de órbita tanto benignos como malignos, para resección completa de estos o para realizar biopsia y así hacer un diagnóstico.
- Traumas faciales o solo de órbita que puedan producir fracturas de las paredes de la órbita con o sin atrapamiento de los músculos.
- Algunas infecciones de la órbita en la cual se generen abscesos o colecciones, que requieran drenaje. Algunas de estas infecciones se asocian con sinusitis.
- Malformaciones congénitas.
- Malformaciones vasculares.
- Reconstrucciones posteriores a cirugías de oncología.
Cada paciente y cada caso es diferente y requiere de un examen físico cuidadoso y además de revisión de imágenes diagnósticas para tomar la decisión de entrar o no a cirugía.

Tipos de Cirugía de Órbita
Existen varios tipos de cirugía de órbita, entre ellas, se encuentran:
- La biopsia, la cual se utiliza para hacer diagnósticos, consiste en resecar una parte de la lesión que se quiere estudiar.
- La resección completa de tumores, esto se realiza para resecar completa o parcialmente una lesión tumoral que esté ocupando espacio en la cavidad, bien sea benigna o maligna.
- La descompresión de órbita, la cual se realiza principalmente en paciente con orbitopatia tiroidea, en la cual se abre espacio, resecando huesos de las paredes orbitarias y grasa, esto para mejorar la posición del globo ocular para que esté nuevamente dentro de la cavidad.
- Exenteración de órbita, en la cual se reseca completamente la órbita, esto se hace principalmente con tumores malignos avanzados.
- Cirugías de reconstrucción luego de traumas o resecciones tumorales.
Todas estas cirugías requieren un conocimiento profundo de la anatomía de la órbita y además una gran experiencia, pues técnicamente son difíciles, por lo tanto, deben ser realizadas por cirujanos especializados en el campo como los plásticos oculares, que tienen un gran conocimiento de este campo.
Más que mejorar la estética, la cirugía de órbita busca mejorar la parte funcional del ojo, mejorando los síntomas y preservando la visión y la simetría facial. Actualmente, lo podemos hacer gracias a grandes avances que hay en cuanto a imágenes diagnósticas como la tomografía y la resonancia y además a los avances que hay en el estudio anatomopatológico de las biopsias que enviamos a patología.
La Asociación Colombiana de Plástica Ocular, Órbita y Oncología (ACCPO), agrupa los especialistas dedicados a esta ciencia. Y es así como desde la academia, la docencia y la investigación promueve la formación continua y la atención ética y de altísima calidad a los pacientes con enfermedades orbitarias.